AUN SE SIGUE LUCHANDO POR LO QUE SE LOGRO HACE AÑOS

¡Tened coraje, esclavos! ¡Levantaos!……Fueron las palabras con las que se lanzaron a las calles la clase obrera…

El 1° de mayo se celebra el día del trabajo en todo el mundo. Un día como este, en el año 1886, más de 200.000 trabajadores iniciaron una huelga en Chicago, donde las condiciones de los obreros era peor aún que en otras ciudades de los Estados Unidos. Una de las reivindicaciones básicas era el hacer valer la máxima de ocho horas para el trabajo, ocho horas para el sueño y ocho horas para la casa.

En el Ecuador y muchos países se realizan grandes desfiles o manifestaciones de organizaciones laborales y de trabajadores independientes, en los que se declaman encendidos discursos cuyo tema principal es la situación laboral de un grupo específico o del país. En algunas naciones la celebración oficial del 1º de mayo sirve como “termómetro” para medir la relación entre las organizaciones laborales y el gobierno, según el poder de convocatoria que tenga el Estado.

Tenemos un código del trabajo que permite que los adolescentes, entre 15 y 18 años, trabajen bajo cuatro condiciones: que la jornada no sea mayor a seis horas, que el salario sea igual al de un adulto, que la empresa afilie al IESS al menor y que tenga tiempo para estudiar y distraerse. Pero, aunque la Ley lo ampare, esto no se cumple y, en el caso de los menores de 15 años, el país no cuenta con una legislación que impida que trabajen.

Es la alternativa de las fuerzas de izquierda, de los hombres y mujeres democráticos y progresistas, creyentes y no creyentes, revolucionarios y combativos, es la hora de la izquierda, el proletariado al poder, la aurora de un nuevo día, el socialismo es nuestro deber y compromiso.

La histórica, nos lleva a entender la importancia de esta fecha, el homenaje, no un día, ¡ojalá todos los días de la vida! y así renovar esfuerzos por ser cada día mejores.

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